
El asma es un trastorno inflamatorio de las vías respiratorias que causa ataques de sibilancias, dificultad para respirar, opresión en el pecho y tos.
La principal causa que genera este trastorno, es la inflamación de las vías respiratorias que puede desencadenarse por la inhalación de sustancias causantes de alergias, llamadas alergenos o desencadenantes tales como: animales, polvo, cambios en el clima, químicos, moho, ejercicio, polen, humo de tabaco, emociones fuertes, entre otros.
Cuando se presenta un ataque de asma, los músculos que rodean las vías respiratorias se tensionan y el revestimiento de dichas vías aéreas se inflama. Esto reduce la cantidad de aire que puede pasar.
Los ataques de asma pueden durar de minutos a días y se pueden volver peligrosos si se restringe el flujo de aire de manera importante.
El tratamiento para el asma tendrá la finalidad de evitar aquellas sustancias que desencadenen los síntomas y provoquen la inflamación de las vías respiratorias. Muchas veces el tratamiento incluirá medicamentos, los que serás para prevenir la crisis o para controlar una crisis en pleno desarrollo.
La mayoría de las investigaciones demuestra que algunos pacientes infravaloran la disnea, poniendo en peligro su vida al descuidar el tratamiento de la enfermedad, es por eso que la educación hacia el paciente cumple un rol de gran importancia que condicionará la forma en que lleve el trastorno la persona. No existe cura para el asma, aunque los síntomas algunas veces disminuyen con el tiempo. La mayoría de las personas pueden llevar una vida normal con auto manejo y tratamiento médico apropiado.
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